RESULTADOS DE UNA FE SENCILLA EN JESÚS | Empieza el año 2017 con FE

Estudio basado en: Marcos 7:24-30

Por: Magdielys Leira

INTRODUCCIÓN

Esta es la historia de una mujer griega – Sirofenicia de Nación, en Siria. Era un área estrictamente gentil, a las afueras de Palestina.

Sabemos que antes de que el evangelio se extendiera de manera directa a los gentiles, Jesús primero cumplía una misión con sus discípulos de enseñarle todo lo necesario en la teoría y en la práctica, a fin de completar en ellos el propósito global de Dios en ellos.

Así que el mundo gentil, a la cual esta mujer pertenecía, aún no le había llegado su tiempo de recibir lo que estaba siendo dado a los judíos primero. (Ver texto en, Marcos 7:27)1 Y según la ley estos encuentros con gentiles no eran apropiados para los judíos, pero aquí vemos a nuestro amado Jesús, haciendo el bien, y cumpliendo la ley del amor, “porque el cumplimiento de la ley es el amor”. (Romanos  13:10)

Los judíos llamaban a los gentiles, “Perros”2, de manera despectiva y los judíos a sí mismos se consideraban “hijos”, “los privilegiados”, “los primeros”. Ésta mujer no era judía, ni en lengua, ni en religión.

Para ese entonces la fama de Jesús estaba en todo su apogeo, por lo que llegó a los oídos de ésta mujer, lo que Jesús hacía y era.

De hecho, muy pronto se enteró de su llegada una mujer que tenía una niña poseída por un espíritu maligno, así que fue y se arrojó a sus pies. Marcos 7: 25

Ella, en cuanto supo que Jesús había llegado a su área, fue corriendo, no solo a pedirle, sino que llevó consigo una actitud de humillación y adoración. Estoy segura que sabía, que él era el Mesías.

Oír de Jesús, el mesías, produjo FE en ésta mujer gentil, la que era considerada una desprivilegiada, inmerecedora de algo de parte de Dios, desarrolló una Fe, genuina y convictiva.

Y quiero resaltar, 3 aspectos que resultaron de la fe de ésta mujer. Aspectos que me confrontan, que me animan y nos permiten vernos en este espejo y preguntarnos si estamos actuando como ésta valiosa mujer, ó cómo los discípulos; no trato de denigrar a este selecto grupo de hombres que caminaron con Jesús, pero precisamente esta sección de Marcos me parece que nos deja una enseñanza para quienes caminamos con él, medir nuestra Fe en Jesús y revisar nuestras cosmovisiones del evangelio y su extensión.

Estos 3 aspectos son producto de una Fe sencilla en Jesús:

  • POSTRACIÓN Y RECONOCIMIENTO

De hecho, muy pronto se enteró de su llegada una mujer que tenía una niña poseída por un espíritu maligno, así que fue y se arrojó a sus pies. 26 Esta mujer era extranjera, Sirofenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara al demonio que tenía su hija. Marcos 7:25-26

 Es evidente que ésta mujer tenía una gran necesidad (tenía una niña poseída por un espíritu maligno).

Al inicio del texto, nos dice que Jesús se retira a este lugar con sus discípulos.

Entró en una casa y no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar inadvertido. Marcos 7:24

Él no quería que nadie supiese, pasar inadvertido, pero, la agenda de Dios Padre para Jesús, ese día, incluía este episodio, y Jesús obedecía en todo a la agenda de su Padre, y no la suya solamente. La mujer se entera, se riega la voz de que Jesús está cerca, de que su milagro por fin sucederá, ella está segura de que así será.

Aquí es donde empiezo a preguntarme, ¿y si yo fuese esa mujer, qué pensaría?, tal vez fuese algo como: “Jesús no me atenderá”, “quizá ha de estar cansado y no querrá ni oírme”, “ellos son judíos y yo una simple gentil, griega, una perra, como ellos nos llaman, quizá me rechacen y pierda mi tiempo yendo hasta allá”, “mejor esperaré que algún día él vuelva por nosotros y entonces sí nos toquen sus milagros”, “¿Y si no quiere liberar a mi hija?”.

Pero ella, a pesar de tantos pensamientos y dudas, parecidas a las mías, tal vez, su fe es más fuerte, arde más su convicción de quién es Jesús, así que todo lo que decide hacer es correr a donde él está, postrarse y reconocerse como una mujer débil que necesita el poder del Mesías. Le adora con su actitud y su postura, su reverencia es admirable, ella le reconoce como aquel que puede liberar a su hija, que puede poner autoridad sobre el maligno y por fin revivir y sanarla, y le ruega. ¿Cuánto tiempo estaría así?, el texto no lo dice. Sin embargo, por la reacción de búsqueda, es indiscutible que estaba desesperada, era el día que esperaba, no encontraba nada más y mejor que hacer. Era el momento.

Ella, no culpaba a Dios por lo que acontecía en su vida, sino que en medio de su realidad, ella se postra, y reconoce a Jesús, como la fuente de la sanidad, tanto para ella como para su hija.

Esa Fe, genuina, produjo en ella una humilde adoración al objeto de su fe, Jesucristo.

¿Es Jesús, el objeto de tu fe, ó algo más?, ¿ante quién te postras y reconoces en medio de tus más profundas necesidades?

  • ASTUCIA Y RESISTENCIA

Deja que primero se sacien los hijos —replicó Jesús—, porque no está bien quitarles el pan a los hijos y echárselo a los perros. 28 —Sí, Señor —respondió la mujer—, pero hasta los perros comen debajo de la mesa las migajas que dejan los hijos. Marcos 7:27-28

 

El texto un poco hacia atrás, nos dice que los discípulos tenían el corazón endurecido (Marcos 6:52), estos ponían más su fe en ellos mismos, ponían la fe en sus fuerzas, sus propias convicciones, en vez de ponerla en el Mesías, y la convicción de él, como Dios encarnado.

Y aquí es donde quiero mostrar un gran contraste:

Mientras los discípulos tenían al Pan con ellos (Jesús, el Pan de Vida – Juan 6:35), todo el tiempo, cada día, no parecían valorar, ni aún desear con fuerzas hasta las migajas de ese pan. En cambio, aparece ésta mujer gentil y despreciada por los judíos, quien rogaba al menos por esas migajas de pan que caían de la mesa de los hijos. “Si tan solo me dieras un poco de ti Jesús, mi hija sería libre”. Esta es la fe que sin duda alguna, mueve y conmueve a Jesús y le agrada.

Ahora bien, ante ésta afirmación y expresión de la mentalidad de los judíos presentes, los discípulos que allí estaban: Deja que primero se sacien los hijos —replicó Jesús—, porque no está bien quitarles el pan a los hijos y echárselo a los perrillos. (Marcos 7:28), ésta mujer responde con sublime astucia: —Sí, Señor —respondió la mujer—, pero hasta los perros comen debajo de la mesa las migajas que dejan los hijos. Marcos 7:28

¿Le respondería en el mismo lenguaje de Jesús?, ¿ese lenguaje literario en parábolas, siempre misterioso y profundo?.

¡Pero que mujer de valor!, valor para no quedarse en silencio, sino responder de manera astuta y expresar la fe de su corazón, ante el objeto de esa fe, quien era el Mesías.

Resistencia, para permanecer postrada y en humilde posición, resistir la tensión de un posible rechazo, resistir la tentación de retirarse y darse por vencida, resistir una posible desilusión, resistir aquellos pensamientos que querían dominarla. Su fe en Jesús, le produjo aquella astucia y resistencia, por lo que es solamente por nuestra fe puesta en Jesús, que podemos vencer al mundo y obtener la victoria que es en él, ante los problemas y situaciones de la vida. Ella y su hija fueron libres desde aquel gran día.

¿Te identificas con la fe de los discípulos, ó con la fe de ésta mujer?

  • RESPUESTA A NUESTRA GRAN NECESIDAD

29 Jesús le dijo: —Por haberme respondido así, puedes irte tranquila; el demonio ha salido de tu hija. 30 Cuando ella llegó a su casa, encontró a la niña acostada en la cama. El demonio ya había salido de ella. Marcos 7:29-30

De Jesús, siempre hallaremos una respuesta. Pero no cualquiera respondería como ésta mujer. Podemos ver en otros relatos, hombres de poca fe, incrédulos, pero aún así, Jesús realizaba los milagros a esos corazones sedientos de libertad, de salud, y de justicia. Piensa un momento, y ponte en el lugar de ella. ¿Responderías así?

En este episodio, más que una respuesta a la liberación de su hija, fue un acto que enriqueció aún más la fe de ésta mujer, estoy segura que su fe en el Mesías, no fue la misma, había cruzado a un nuevo nivel, más firme, mas constante, permanente. Y eso, es precisamente lo que a Jesús no se le escapa nunca, en toda situación, él constantemente te discipula, y enriquece la fe para que sea perfeccionada en él. ¡Esto es realmente una gran noticia!, saber que Jesús nunca deja de pastorearnos y darnos lecciones para ser mejores seres humanos. Llenos de fe en él, y solamente él.

Imagina este escenario, ella no le da más respuesta, que simplemente salir y llegar a casa y descubrir que por la palabra de Jesús, su hija había sido libre. Ella no le dijo a Jesús antes de salir, algo como: ¿Señor, de verdad la sanaste?, ¿por qué no vienes a mi casa y la tocas para que estemos seguros de que fue libre?, ¿de verdad fue una gran respuesta lo que te dije?, ¿qué me asegura de que cuando llegue a casa ella estará ahí y tranquila?…

Ella simplemente se retira y va directo a la casa, seguramente ésta chica, andaba errante, no estaba ni en casa, pero ella su madre la encuentra en su cama, tranquila, sin ningún demonio habitando en ella. ¡Que regalo de alivio para esta madre!

Además de la mujer recibiendo el milagro de libertad para su hija, los discípulos presentes también experimentaron en vivo y a todo color, una muestra de la extensión del poder de Dios, que va más allá de los judíos, ese amor extendido a los gentiles, a aquellos marginados y olvidados, los que han sido envueltos en un sistema ofensivo a Dios, pero que aún así tienen acceso a la gracia y a la misericordia de un Dios vivo.

2 Corintios 1:27, nos enseña que “Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte”. Creo que lo que Cristo está haciendo es demostrarles a los Judíos lo que el futuro iba a manifestar, que Dios no hace acepción de personas; que los gentiles iban a comer de la misma mesa de los Judíos. Jesús esta demostrándole a los Judíos cómo se comporta un corazón humilde y contrito, usando precisamente lo que ellos mismos despreciaban. Al mismo tiempo, Él está demostrando que la salvación vendría también a los gentiles.

 – The Gospel Coalition

El diálogo entre ésta mujer y Jesús, frente a los discípulos, fue una oportunidad para ellos de ver, la manera en que ésta humilde mujer reconoció el valor y el poder de unas migajas de pan.    ¡Dame al menos un poco de tu gracia y estaré bien!

Finalmente, una fe sencilla nos da respuesta a nuestra gran necesidad, todas nuestras necesidades, no es el milagro, no son las lecciones, es sencillamente y únicamente, correr al Mesías, estar con el Mesías, él es nuestra respuesta.

¿A dónde corres cuando tienes una gran necesidad?, ¿has conocido otra respuesta mejor que Jesús?.

REPASEMOS LAS PREGUNTAS:

  1. ¿Es Jesús, el objeto de tu fe, ó algo más?, ¿ante quién te postras y reconoces en medio de tus más profundas necesidades?
  2. ¿Te identificas con la fe de los discípulos, ó con la fe de ésta mujer?
  3. ¿A dónde corres cuando tienes una gran necesidad?, ¿has conocido otra respuesta mejor que Jesús?

 

Notas:

  1. En Romanos 15, podemos comprender mejor en qué momento el evangelio llega a los gentiles, a través de pablo.
  2. Está documentado que en los tiempos de Jesús, los Judíos llamaban perros a los gentiles. En 2 Reyes 8:13, sigue leyendo enhttps://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/salvacion-para-los-perros
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s