CONTAGIAR UNA VISIÓN MISIONERA A LOS UNIVERSITARIOS

Autor y Recopilador: Robin David Rodríguez Pariona.

Un movimiento estudiantil donde la iniciativa y la responsabilidad respecto al testimonio y a la evangelización en la universidad descansa principalmente sobre los hombros de los mismos estudiantes. Este es un movimiento esencialmente de estudiantes y para estudiantes1.

(Stacey Woods)

“Y en la práctica, sin intervención de afuera, vez tras vez han aparecido grupos universitarios evangélicos, con los mismos principios y fines que profesamos. El movimiento del cual somos herederos nació por medio de la iniciativa estudiantil. Dios pone en el corazón de uno o dos la inquietud de alcanzar a los compañeros, ellos buscan con quienes orar y servir, y así nace un núcleo de testimonio estudiantil evangélico”2.

(Douglas Stewart)

¿Qué es lo básico que debo saber para iniciar un grupo misionero en la universidad?, ¿Qué implica esa responsabilidad?, ¿Cuáles son las ventajas y sus peligros?, ¿Cuáles son los lineamientos básicos que debo tener en cuenta antes de iniciar?.

Son algunas preguntas que daremos respuesta con el fin de contagiar una visión misionera a los jóvenes universitarios de las iglesias locales.

EL ESTUDIANTE EVANGÉLICO ES UN MISIONERO

El Dios de la biblia es un Dios misionero de principio a fin, La biblia muestra a un Dios con una misión en el mundo, escoge a su pueblo y le da una misión, envía a su hijo como misionero y comisiona a su iglesia con una misión. El estudiante universitario como parte de la iglesia evangélica debe tener en cuenta la identidad misionera que ha caracterizado a los evangélicos en la historia. Ya sea al cruzar barreras geográficas o culturales, siempre ha deseado extender el evangelio donde nunca  ha sido conocido y es por esta razón de que si la universidad es una frontera misionera que cruzar, entonces los misioneros de Dios deben ser los estudiantes evangélicos que se encuentran en estos centros.

La acción misional debe ser asumida, iniciada, establecida, continuada y sostenida por ellos.3 el estudiante evangélico por un lado es un estudiante comprometido con la universidad que a la vez es su tierra de misión y por el otro es un misionero que está comprometido con el Dios Trino que tiene para toda la creación un plan de redención, donde la universidad está incluida.

PRIVILEGIO Y RESPONSABILIDAD MISIONERA

No se trata de que los universitarios sean mejores candidatos a misioneros porque poseen una superioridad espiritual innata. Se trata más bien de que en cualquier sociedad el estudiante es un privilegio. El que ha llegado al nivel universitario ha tenido más oportunidad que otros y ello representa el privilegio de mayor movilidad social, mayor posibilidad de expresión, mayor acceso a una cultura global.

Ello es así aun dentro de la angustiosa situación económica latinoamericana, por lo cual se aplica las palabras de Jesús: A mayor privilegio mayor responsabilidad. Así ha sido en la historia4. El estudiante evangélico debe darse cuenta que el privilegio conlleva responsabilidad porque aún hoy ser universitario no es sencillo; se tienen que estudiar y competir por una vacante en los exámenes de admisión, se tiene que lidiar con las necesidades económica, etc.

Hoy en las universidades del país existe más presencia de jóvenes de iglesias evangélicas pero son muy pocos con entusiasmo evangelizador y  menos las iglesias locales que los respalden. Las iglesias locales en su mayoría olvidan lo que puede significar para la iglesia y la sociedad la conversión de un estudiante universitario.

En cambio  el gran predicador del siglo XIX Charles Simeon, de Cambridge, cuando en su iglesia entraba un estudiante, se decía a sí mismo: «¡Ahí van seiscientas personas más!». Pensar en la gran influencia que pueden llegar a tener en el futuro5, el privilegio que tiene el joven de acceder a los estudios universitarios entraña la responsabilidad de ser un agente del reino de Dios en un lugar de estudio, y luego en su lugar de trabajo profesional.

Los que tienen la responsabilidad de la evangelización en la facultad, son precisamente los que se encuentran ahí, los que tienen el privilegio de estudiar: los estudiantes. No hay nadie más indicado que ellos para hacer el trabajo en ese contexto. La iglesia local no puede ir  a la facultad, ni siquiera el pastor, y aun los profesionales y profesores cristianos encuentran barreras para llegar a los estudiantes con el evangelio. Los estudiantes tienen mejores oportunidades para evangelizar a otros estudiantes6.

VENTAJAS  DE UN GRUPO ESTUDIANTIL EN LA UNIVERSIDAD7

  • Un grupo estudiantil goza ante las autoridades universitarias de los derechos correspondientes a los otros “universitarios. Esta ventaja vale mucho. Por ejemplo, muchas veces el grupo estudiantil, como parte integral de la comunidad universitaria, ha podido utilizar la propiedad y edificios universitarios para realizar reuniones, con acceso además al uso de los medios de publicidad de la universidad.

  • Un grupo estudiantil tienen mayor aceptación entre los universitarios no cristianos, precisamente porque es de los estudiantes. En cambio una obra dirigida desde afuera parece ser ajena a la universidad, se le mira con recelo por causa de la traición de la autonomía universitaria y las susceptibilidades ante cualquier movimiento dirigido desde afuera por sospecha de que haya de por medio intereses creados.

 

  • La responsabilidad estudiantil8 responde también a las características de los jóvenes estudiantes. Como dice el Sr. Woods: Tal acercamiento tiene toda la debilidad e inestabilidad de los estudiantes cristianos, pero también utiliza todo el entusiasmo,  la iniciativa, la fe y el amor a la aventura que les son innatos,  sin los estorbos causados por ataduras propias de la edad y la  experiencia. Da rienda suelta al amor a la aventura y el arrojo  que caracteriza a los jóvenes durante su edad de rebeldía y perfilación de la personalidad.

 

  • La responsabilidad estudiantil solamente tiene sentido cuando la colocamos en el contexto de la marcha de la causa de Cristo en el mundo. En muchos casos los universitarios cristianos de hoy serán los líderes de las iglesias de mañana. Más aún, la historia del gran avance misionero del siglo pasado y del presente contiene páginas conmovedoras de millares de jóvenes universitarios que han respondido al llamamiento de Cristo a llevar el Evangelio a tierras y pueblos lejanos.

 

  • Si desarrollamos el sentido de responsabilidad estudiantil, evitamos la necesidad de la multiplicación de obreros cristianos y del dinero requerido para colocar a un dirigente profesional en cada grupo. En consecuencia, no hará tampoco falta de la presencia constante de un dirigente para que el grupo continúe. Otra vez, la experiencia ha confirmado lo que aquí afirmamos.

 

ALGUNAS QUEJAS HISTÓRICAS QUE TIENEN LAS IGLESIAS FRENTE A LOS GRUPOS MISIONEROS UNIVERSITARIOS9.

  1. Algunos grupos estudiantiles tienen una visión pobre de la iglesia local. Algunos de ellos actualmente funcionan como iglesias para estudiantes. Y otras más funcionan estrictamente dentro de sus líneas denominacionalistas. No es de sorprender entonces que las iglesias locales muestren mucha reserva para extender su apoyo a la obra estudiantil.
  2. Los ancianos de las iglesias se sienten amenazados cuando los estudiantes hacen preguntas desconcertantes o inteligentes en los estudios bíblicos, ó cuando los graduados insisten en elevar la calidad del manejo de los asuntos de la iglesia. El hecho de que estas preguntas no son siempre presentadas en un espíritu de humildad y discreción simplemente agrava el problema.
  3. Una queja común es que creen que las organizaciones para-eclesiásticas (CBU´s) vacían las iglesias tomando sus recursos humanos y financieros. La atención de los estudiantes y de otros es fácilmente atraída por los grupos para-eclesiásticos porque es allí donde “pasan cosas”, por ejemplo: pequeños grupos de estudio bíblico, conferencias, seminarios de enseñanza, esfuerzos evangelísticos, etc. En algunos casos toman medidas para desanimar a los estudiantes de verse involucrados fuera de la iglesia.

 

En cuanto a (I), es debido al descuido en cuanto a la mala  elección del liderazgo en las CBU´s porque  se pone en el liderazgo a estudiantes que recién vienen al grupo y no ha pasado por los espacios formativos locales o regionales,  y en muchos casos sin una ayuda de un obrero que ayude  encontrar una visión de trabajo misionero. (II) En las CBU´s se ha enfatizado que los estudiantes desarrollen una mente cristiana pero en muchas ocasiones no un corazón cristiano, es decir uno humilde. Es necesario fortalecer la formación integral (mente y corazón; intelecto y espíritu) en los grupos universitarios. (III) Las CBU´s siempre deben tener en cuenta que debe servir a las iglesias y no servirse de las iglesia. Los movimientos estudiantiles deben siempre recordar que su vocación humilde pero gloriosa es la de ser un fermento, un movimiento en marcha dentro del pueblo de Dios, aunque sean frágiles y pequeños. Ello es más bíblico y realista que convertirse en un movimiento institucional ajeno a la vida de las iglesias10.

 

LINEAMIENTOS BÁSICOS DE UN GRUPO MISIONERO EN EL ÁMBITO ESTUDIANTIL

  • La espontaneidad, siempre parece que la receptividad estudiantil toma por sorpresa a los visionarios que comparten su inquietud, los grupos estudiantiles han nacido por iniciativa estudiantil espontáneas, dentro de la universidad. Se puede citar numerosos casos de grupos cristianos que empezaron mediante la acción de dos o tres estudiantes quienes se preocuparon por sus compañeros y juntos se dedicaron alcanzarlos para Cristo. Creemos que si de pronto desaparecería toda jerarquía de nuestros movimientos y de la Comunidad, muchos grupos seguirían, y Dios seguiría levantando grupos de estudiantes para alcanzar a su generación.11

  • Un carácter evangélico, porque tomamos como punto de partida y fundamento de nuestra acción misionera a la Biblia, muchas veces un regreso a la Palabra de Dios; luego una disciplina de oración y vida espiritual cultivada con regularidad, y también con entusiasmo exuberante por el servicio de Cristo12.

  • Un entusiasmo evangelizador, porque entiende que la prioridad de la misión cristiana es dar a conocer a Jesús de una manera fiel y contextual. La evangelización personal de tipo intensivo y los encuentros bíblicos evangelísticos han sido históricamente sus formas de presentación del evangelio más fructíferas.

  • Una clara eclesialídad, es decir, no tienen de inicio una forma de ser sectaria que se separa de las iglesias o intenta poner a estas a su servicio. Los que participamos en las CBU´s somos gente de iglesia, juventud arraigada en comunidades locales visibles.
  • Una organización para la misión, las CBU´s no se quedan en la espontaneidad sino que buscan definir objetivos concretos para una práctica misionera responsable en el mundo estudiantil.

  • Un sentido de la amistad, porque entiende que se necesita compañeros de misión para el trabajo y como signo de la nueva humanidad que del evangelio deriva. Es también una amistad generacional que es algo así como una infraestructura de relaciones, que hace posible la empresa misionera. Los viajes, los encuentros, la hospitalidad, el afecto manifiesto, refleja en cada uno de estos momentos la red solidaria como las que tenían Jesús con los doce y Pablo con su equipo de colaboradores13.

Notas:

  1. Citado por Douglas Stewart, La responsabilidad estudiantil en la obra universitaria, pág.2.
  2. Ibid;pág.11.
  3. Darío López, tomado del resumen CBU: un modelo de misión, pág.4.
  4. Samuel Escobar, Una década en tiempo de misión, CIEE, Quito,1987,Págs. 29-30.
  5. Michael Green & Alister McGrath, ¿Cómo llegar a ellos? Defendamos y comuniquemos la fe cristiana a los no creyentes,CLIE,2003,Pág.73
  6. Pedro Blowes, Universidad un desafío a la iglesia, Certeza, Buenos aires,2007,pág.16-17.
  7. Estas cinco ventajas son tomadas del libro de Douglas Stewart, La responsabilidad estudiantil en la obra universitaria, págs. 6-7.
  8. La responsabilidad estudiantil no significa que toda la iniciativa procede de los estudiantes, o que no necesitan de la ayuda de los de afuera, es decir, de pastores, profesionales, secretarios de los movimientos, egresados y amigos. Significa que, si bien la iniciativa a veces viene de otro (para el caso de empezar un grupo nuevo, por ejemplo), la meta siempre es la de establecer un grupo plenamente responsable. Y a todas luces queda evidente que esta meta debe determinar los métodos que se emplean (por ejemplo, en cuanto a las finanzas, ¿se le exige sacrificio o se les da todo servido en bandeja a los estudiantes?; respecto a la conducción del grupo, ¿se buscan líderes o funcionarios?). Y además, significa que aunque los estudiantes  pidan ayuda de los de afuera (como es necesario y correcto, puesto que forman parte de la iglesia de Cristo y necesitan de los miembros de ella, con sus dones), no deben llegar a depender de ellos ni estar subordinados a ellos. Así entendemos y utilizaremos el término responsabilidad estudiantil”.
  9. Estas tres quejas históricas más comunes son tomadas del libro de Samuel Escobar ,Bobby Sng ,Oliver Barclay, El estudiante evangelico,Certeza,1993, págs.21-22.
  10. Samuel Escobar, Una década en tiempo de misión, CIEE, Quito,1987,Pág.34.
  11. Douglas Stewart, La responsabilidad estudiantil en la obra universitaria,pág.6-7.
  12. Samuel Escobar, Una década en tiempo de misión, CIEE, Quito,1987,Pág.32.
  13. Ibid;pág.32-33.

Autor y Recopilador: Robin David Rodríguez Pariona.

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