El alma que tiene vista. Una perspectiva desde una persona ciega.

¿Dé que color es para mí la vida cuando con mis ojos no es posible detectarlos? 

¡Ah!, me sabe a dulce brisa y al sol que me pica en este recorrido en el silencio.

Como me guían las aves hasta la fuente que me refresca la vista, la vista del alma, con la que palpo la existencia misma.

 ¿Y si no veo sus colores, he de dejar de vivirla, ó es que por fin empiezo a sentirla?

 Es que al oír mis pasos por la hierba seca, ramas de los árboles que allí yacen , de ellos fuertes, ásperos, gigantes, me siento, siento que vivo, que estoy viviendo; Y al perseguirme el sol con su toque cálido, tibio, experimento la tarde que me abraza, me envuelve y me recuesta en su pecho, ese suelo llano, sereno, diplomático, tranquilo.

 Me contaron sí, que las montañas lucen hermosas y las mariposas también, que sus colores atractivos le dan vida  a la vida, pregunté: ¿Cómo es el rosa, azul y el púrpura?.

Seguí, he amado y viceversa, me he refrescado con el agua y he soñado sueños; me respondió: Entonces has visto el rosa, el azul y el púrpura.

 ¡Esto es vida!, oírla, palparla, saborearla, olerla, mirarla; pero con los sentidos del alma. Recordar más por lo que se siente que por lo que se ve, sí, tengo experiencia en eso.

 He caminado sin miedo por las aceras y cuando alguien me ama al guiarme a cruzar la calle, digo, esto es rosa, es delicado, dulce, me han amado.

 Me han preguntado que cómo describo la vida y que si pudiera pedir un deseo cuál sería, yo les respondo, que nunca cierro los ojos de adentro, los del corazón, que la vida más vida se siente en lo más hondo, les digo que cierren los ojos de afuera y abran los de adentro, pa´ que vean cómo es que veo la vida.

 Y; ¿que qué deseo?, deseo que la gente sienta la vida y si al sentirla siente el gris ó el negro, esos colores que nos asustan por dentro, que no se espante, que eso es también vida, que eso no más indica que vives, que estás viviendo.

 No quiero terminar mi prosa sin declararlo todo, es que tengo que decirlo, no todo por aquí es blanco y negro, ustedes podrán ver la luz, pero yo la llevo por dentro, por eso nunca me estrello, bueno, una que otras veces trastabillo, pero hablo de lo interno, yo nunca tropiezo, porque la luz de la que hablo le llaman el Eterno, porque nunca se apaga y bueno ese es el secreto, que yo vivo la vida, la siento, la palpo, porque la verdad conozco a la vida y al camino: Jesucristo mismo, a ese es el que sigo sí, ¿y tú?.

Por: Magdy.

@Melllikhi | Prosa

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s